lunes, 16 de abril de 2018
Empatía en los Asperger
No hace mucho, he descubierto un nuevo concepto que he sentido que podía revolucionar mi mundo: las personas PAS.
¿Qué es esto? Se trata de las personas altamente sensibles. Tienen unas características que, según dicen, pueden hacer que se confunda y se dictamine que una persona tiene TDAH o TEA, cuando lo que en realidad es, es PAS.
Hace tiempo, yo venía proyectando un vídeo que tocara el tema de la extrema sensibilidad en los asperger y también la controvertida empatía, que se dice que un asperger no puede tener, cosa que a mí me chocaba por mí misma, por algunos famosos clasificados asperger, y por propios estudios del tema, que de hecho alguno creo que leí que en realidad decía que un TEA podía tener no ya una falta de empatía sino un exceso de empatía.
Figuraos el problema que se me plantea; a mi modo de ver, hay muchos que creen que son Asperger cuando en realidad son PAS si hacemos caso a lo que dice karina Zegers de Beijl, o bien, existen Asperger que a su vez son PAS, si bien se ha entendido mal que adolecen de falta de empatía cuando no es así.
Lo cierto es que si te pones a leer las características de las personas PAS los puntos de encuentro con el Asperger, en especial con el llamado "Asperger en femenino" (o sea, en las mujeres asperger), son demasiados: perturbación y resistencia a los cambios, dificultad en el manejo de situaciones estresantes, sensación de estar aislado del mundo, de ser "diferente", dificultad ante el exceso de estímulos para enfocar la atención, inseguridades, tendencia a la ansiedad y la depresión, aprecio especial por las artes y la música...
Definitivamente, las etiquetas no son otra cosa que etiquetas que los propios seres humanos hemos inventado, al igual que las palabras tienen su nombre y a una mesa en castellano la llamamos así como la podríamos haber llamado bepa. Nada es blanco y negro, hablan de que el autismo es un espectro amplísimo y el amplísimo es el espectro que formamos las personas, pero eso no importa. El que las etiquetas no se ajusten del todo no es nada anormal, es lo lógico, pero no las veo como un fin en sí mismas, sino como herramientas. Me parece que la cuestión es utilizarlas como herramientas hacia el autoconocimiento.
Porque lo llames PAS, asperger, deficit de atención o pepinillos con tomate, saber cómo eres y cómo funcionas te puede salvar de que otros dictaminen qué tienes que ser y cómo tienes que funcionar. Y que hasta acabes enfermando por ello o en el "mejor" de los casos viviendo infeliz, porque no te conoces, porque vives en una especie de inercia y te dejas llevar por caminos que no son los tuyos.
Creo que deberíamos reflexionar acerca de todo esto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Me encanta esta entrada, sobretodo la conclusión, el mensaje de no dejarnos llevar por las etiquetas, sino utilizarlas "de puente" para conocernos y ser felices
ResponderEliminarMuchas gracias María, excelente entrada, y gran invitación a la reflexión por cada punto tocado en ella :)
Un Saludo :)
Gracias Kevin. Sí que hay que tomar esto de las etiquetas "de puntillas" Un saludo
ResponderEliminar