La tecnología no es fiable. Hace tan sólo unos segundos no podía entrar a mi cuenta.
Esta noche no puedo dormir. Tampoco es un hecho aislado, me sucede a menudo. A pesar de mis bienintencionados vídeos acerca de qué hay que hacer para dormir bien, jajaja
Todo ha empezado por una variación en el ambiente. Normalmente, tengo que aguantar muchos ruidos por vivir aquí, pero esta noche se les ha ocurrido pintar la calle. Eso hace muchísimo ruido. Casi las doce o las doce pasadas, y gente con máquinas pintando la calle.
En momentos así siento la piel más sensible, con lo que me pica y aún menos puedo dormir. Por no hablar de las motos que se paran en el semáforo. Deberíamos ser capaces de conectar y desconectar nuestros oídos cuando quisiéramos. Por desgracia los tapones que venden para el ruido me producen luego molestos tapones de cera, aunque sé que en verano no me quedará otra que usarlos, porque habrá que dormir con la ventana abierta.
Mañana debería sacar vídeo, porque pasado mañana no puedo, y todavía no he terminado de editarlo. Así que mañana me toca editarlo sin haber dormido apenas (y digo apenas con algo de esperanza, espero que al menos haya un "apenas"), además de ocuparme del niño sola porque el padre tiene una de sus sesiones de evaluación, a mi modo de ver, tan inútiles.
Pero el despertador sonará invariablemente a las 6:40 y tendré que tratar de hacer un almuerzo saludable para el niño. La vida, naturalmente, no se va a detener sólo porque yo no duerma.
Mentalmente creo que me puede la estupefacción de constatar como no encajan las piezas del puzle de mi vida. Reconozco que el sentimiento de percibirse algo así como "distinta a los demás", alimenta una especie de agresividad que produce la injusticia de verse en una fragante minoría olvidada y hasta repudiada.
No hay cosa que más me agrade en el mundo que dormir. Siendo así, puede pasar un día sin que duerma apenas, pero no sin que coma. ¿A qué se debe esta insultante dicotomía? ¡Prefiero no comer a no dormir! Ahora mismo tomaría cualquier pastilla que me provocase el alergatamiento necesario para abandonar el mundo y besar los mundos de Morpheo. Pero ya no tengo acceso a tales estupefacientes y por casa sólo cuento con cosas naturales, infusiones y pastillas de hierbas que dejan a mi cuerpo indiferente. Así están las cosas: el café me produce casi somnolencia y no siento ni las cosquillas, porque mi cuerpo padeció demasiado en el pasado.
Voy a visionar algunos vídeos relajantes que, si infusiones y hierbas nada hacen, tampoco estos van a lograr mucho más, pero al menos me servirán para matar el tiempo... No me animo a editar a estas horas. Sería adelantar faena y todo eso, pero no está estipulado en mi rutina. Demasiada tortura para una simple mortal que no tiene hoy el privilegio de dormir.
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