Etiquetar a una persona como autista de alto funcionamiento,
asperger… a través de un diagnóstico, ¿es una buena o una mala
idea? ¿Qué pienso acerca de ello? Tengamos en cuenta que este es el
“transtorno invisible” y que muchos nunca saben que son aspies o
prefieren no ser evaluados, lo cual es perfectamente respetable,
sobre todo en este mundo nuestro en el que se da un mal uso a menudo
de lo que no es más que información. Una etiqueta asperger nos
puede dar algo de información sobre una persona, pero no toda, no es
más que un aspecto suyo, no algo que determine todo lo que es y
hasta lo separe del resto de sus congéneres. Sobra decirlo, pero
tristemente hay que recordarlo: puede que nos sintamos como “si
fuésemos de otro planeta”, pero seguimos siendo seres vivos,
seguimos siendo seres humanos y es menos lo que nos diferencia de la
gente que no es asperger que lo que nos asemeja. Todo es parte de un
espectro, como los colores del arco iris… y así hay mucha gente
que no es asperger y tiene bastantes rasgos autistas, porque el
asperger es un rango de personalidad y hay muchos tipos de
personalidad entre las personas.
Sigue faltando a
menudo en nuestra sociedad la aceptación y el respeto hacia los
colectivos minoritarios.
No creáis, que hasta hace poco yo no era ni siquiera consciente de que me exigía demasiado. Aún ahora, se me olvida a veces y caigo en ese error, pero cada vez creo que he asumido más este hecho que es, por desgracia, frecuentemente visto en nuestra sociedad actual, desembocando en problemas de estrés, ansiedad y autoestima. No somos perfectos ni el mundo es perfecto. Y no necesitamos ser perfectos para estar bien, ni para ser felices
¿Quién inventó las vacaciones? ¿Y por qué son así? ¿Cómo se come eso de hacer las maletas? Para mí es una fuente de estrés (aunque quizá para mí todo es una fuente de estrés). ¿Y cómo trato de solucionarlo? Pues investigando y planificando, o sea, lo que hago siempre. ¿Tiene sentido? ¿Es la solución? Pues no lo sé, pero todos intentamos ordenar este caótico mundo en que vivimos, aún sabiendo que siempre seguirá siendo un caos. El "Big Bang" debería haberse llamado " el nacimiento del caos absurdo"