No recuerdo haber tenido unas circunstancias que no se sepa porqué sean afortunadas pero sí he tenido serie de catastróficas desdichas. A ver, no ahora. Ahora estoy agradecida por muchas cosas, pero tampoco me ha tocado una varita mágica ni todo fluye como el agua clara.
Ahora recuerdo que he olvidado anotar en mi libretita lo que ha desayunado y comido. Llevo un registro de todo lo que ingiero porque me hace una idea más exacta de las cantidades de comida que como y creo que me puede ayudar a no comer de más. A propósito, inventé un nuevo dicho: "desayuna como un rey, come como un mendigo y cena como un príncipe, pero temprano" A esto podríamos añadir el: come sólo cuando tengas hambre y si ya comiste algo ayer, quizá de eso tú cuerpo ya tiene y no hay motivo para repetir, a no ser que te apetezca Sí, lo que te apetece es importante. Pero todo ha de ser con medida.
En unos minutos subo vídeo, me he propuesto hacerlo los lunes y si me apetece demasiado podría subir dos vídeos por semana, sino uno está bien, pues tengo sobrecarga de cosas que hacer.
Ser madre para mí supone que cuando aparece el niño queda el tiempo en suspensión. Es maravilloso y sabes que no te tienes que perder ningún momento, porque luego se irá y porque es el momento más importante que esa persona va a vivir en su vida. Pero al tiempo sabes que también eres una persona y que quizá no deberías parar la tuya del todo, porque también así queda tiempo perdido. ¡Qué disyuntiva! No es de extrañar que siempre vaya estresada. ¡De eso va el vídeo de esta semana, del estrés!
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