Esta semana las obras de mis vecinos con todo sus ruidos han rebasado todos los límites de mi paciencia. Mi sensorialidad se ha visto ya muy afectada y es que el ruido nos puede hacer mucho daño a las personas muy sensibles. Además he estado saturada de muchas cosas y me ha sido difícil poder ser productiva... pero no somos máquinas que cumplimos indefectiblemente nuestras rutinas, somos seres humanos, con mejores y peores momentos... y lo que funciona en los buenos momentos parece que ya no en los malos, además yo suelo tener tendencia a querer "huir" cuando las cosas se ponen feas.
Soy evasiva pues, pero la vida te pone las cosas delante para que no tengas escapatoria.
No sé decir que no a la gente y me sobrecargo de tareas que luego no puedo cumplir...
Así que sigo trabajándome para poder sentir más paz mental y satisfación con mi vida y con mi camino de vida.
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