¿Acaso iba a dejar un día pasar sin escribir nada? ¡Pues perfectamente así podría haber sido!
Hoy me he sentido ansiosa porque mis rutinas se han modificado y esa inestabilidad es suficiente para hacerme sentir mal.
He tenido que llevar el niño al médico. Tiene bronquitis y tendrá que quedarse en casa estos días, aunque no tiene fiebre. Pero eso cambia mi previsión diaria. Ya no puedo seguir mis planes personales, he de estar más centrada en la casa. Especialmente me paso la vida en la cocina, parece que cuando no hay que preparar una cosa hay que preparar otra. En realidad, me gusta cocinar, pero desde luego no fregar los platos. Lo que pasa es que para concentrarme necesito estar sola. Mi hijo no para de parlotear, creo que los corticoides que le ha recetado el médico han hecho su efecto, y eso, si bien es muy gracioso, es absolutamente contraproducente para la concentración.
Así que cuando ha llegado el padre me he puesto unos vídeos de ASMR. Suelo verlos diariamente después de comer, pero hoy realmente los necesitaba. No sólo me relajan, también me ayudan a centrarme.
La cena en todo caso me ha salido buenísima. He preparado un puré con 2 trozos de calabaza, 1/2 calabacín, puerro, 1/2 cebolla, 2 patatas, sal del himalaya, ajo en polvo, romero y algo de jenjibre, con un par de quesitos y aceite al final. También he pelado unas cuantas habas frescas para acompañar unos filetes de merluza, uno para cada uno, que he preparado en la sarten con hinojo y eneldo.
Creo que debería prescindir de hacer compras semanales, porque acostumbro a comprar productos frescos cada día, preferiblemente en tiendas pequeñas, de "las de toda la vida". Es por esto que podría tan sólo ir una vez cada dos semanas y tan sólo a por productos específicos que no encuentro en los supermercados cercanos, como las obleas de arroz de carrefour, algas, congelados y algunas cosillas, que debería planificar bien. Además debería procurar gastar siempre el mismo tipo de productos. La cosa es asegurarme lo máximo posible de no tirar nada. Por ejemplo compré leche evaporada y he tenido que tirar más de la mitad, un tarro de mostaza del que apenas uso algo... y cosas así que no me son muy prácticas. Por ahorro, por ecología y por sentirme mejor conmigo misma, tengo que planificar mejor mis compras y menús. Es todo un trabajo. Pero es muy importante. La alimentación y la supervivencia es bastante importante, ¿verdad?
En un momento del día he mirado por la ventana. Apenas unos segundos. Había unas luces azules que me han parecido hermosísimas en la escalera del colegio que tenemos al lado. Y he pensado en la soledad, en lo que necesito estar sola para poder pensar, para poder escribir, para poder estudiar y relajarme. Suelo buscar a la gente cuando realmente debería procurar más esa soledad para poder analizar qué quiero, qué soy, qué siento. ¡Es tan importante para mí!, así siempre he sentido medio atracción por la vida monacal.
Además la gente, ¡sobre todo al teléfono por cierto! sólo quiere y exige cosas de ti, raro es que se ofrezcan para ayudarte o todavía mucho mucho mucho más raro, para escucharte. Mis padres a menudo me cuelgan sin haberse siquiera despedido. Qué bonito. La gente suele tener prisa por terminar de hablar conmigo rápido. Debo ser insoportable o bien la gente no tiene interés en el resto de la gente, o lo que digo no resulta interesante para ellos o... ¡yo que sé!
En fin voy a editar un poquito y después me parece que a ver más vídeos ASMR, y a tomarme una infusión relajante, ya que estoy algo tensa y pues meramente porque me apetece y ya está
¿Hay alguien por ahí? ¿Alguien me lee? Saludos en tal caso... :)
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